Redes sociales y salud mental en niños y adolescentes
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Redes sociales y salud mental en niños y adolescentes

Redes sociales y salud mental en niños y adolescentes

            La llegada de RRSS fue recibida como una oportunidad de conectividad a nivel global y de aumento de conocimientos de forma rápida y cómoda. Pero ¿se está haciendo en la actualidad un uso responsable de las nuevas tecnologías y de las RRSS? Esto es algo que debemos cuestionarnos de una manera objetiva, y analizando los resultados de los últimos estudios y artículos publicados a este respecto.

            Todos somos conscientes del incremento del uso de las tecnologías en todos los contextos. En el transporte público, restaurantes o cualquier espacio público vemos a nuestro alrededor cabezas sumergidas en las pequeñas pantallas. Parece que nos ocultamos tras ellas, o que buscamos una estimulación constante y rápida. Esto ha generado una incapacidad para aburrirnos y así poder desarrollar nuestra creatividad, o para realizar actividades satisfactorias que requieran de algo más de capacidad de atención, concentración y esfuerzo como es ver una película, leer o hacer un puzle de 1000 piezas. Actividades que nos aportan satisfacción a medio o a largo plazo. Lo queremos todo ya, de inmediato. Y este es el riesgo de las RRSS y los videojuegos, que nos aportan esa satisfacción inmediata y sin esfuerzo.

            En el año 2025, la Universidad de Cornell hizo público un estudio sobre el tiempo de uso de pantallas y el efecto en la salud mental. Se realizó a través de una encuesta a más de 50.000 niños y niñas estadounidenses de entre 6 y 17 años durante los años 2020 y 2021. Los resultados indican que una exposición diaria de 4 o más horas a pantallas están relacionados con un incremento de ansiedad, depresión, problemas de conducta y TDAH. También influyen en estos trastornos el hecho de que la sobre exposición a pantallas disminuye de manera drástica el tiempo dedicado a la actividad física, la hora de acostarse se vuelve irregular regular y las horas de sueño son escasas.

            Esto significa que, además de reducir el tiempo de exposición de pantallas de los niños, hay que incrementar su actividad física diaria, tener unos horarios regulares de sueño y suficientes horas de descanso.

            Diferentes universidades de todo el mundo han realizado estudios sobre la afectación del abuso de pantallas en la salud mental, dado el incremento de casos sobre todo en niños, adolescentes y jóvenes adultos, y los problemas de salud pública que esto conlleva. Estos estudios reflejan un aumento en síntomas depresivos, consumo de alcohol, ansiedad, trastornos del comportamiento alimentario, etc.

            La ansiedad y las redes sociales también son fenómenos que han sido correlacionados. Esto podría deberse a la presentación de habilidades sociales deficitarias generando un uso excesivo de las redes sociales. Por lo tanto los estudiantes universitarios para cubrir la baja autoestima, compensar la carencia de habilidades sociales, y el aislamiento están usualmente conectados a las redes sociales, las cuales están relacionadas con la sintomatología depresiva.

También conviene destacar la adicción a internet en población de formación superior. Esta adicción conlleva problemas de sueño, de salud y de atención y concentración. Y consecuencias como la abstinencia, la depresión severa y la destrucción de relaciones sociales.

            Actualmente las redes sociales están permanentemente influyendo la vida y actividad académica de los estudiantes universitarios, y se han logrado identificar fenómenos específicos como el síndrome denominado FOMO (Fear of missing out) (Síndrome de miedo a perder contacto, la cual es una aterradora ansiedad donde uno siente que se está perdiendo de algo absolutamente fantástico, aquella sensación de que otros están teniendo una experiencia maravillosa y gratificante de la que no formamos parte .

            Por todo esto, es aconsejable seguir algunas pautas como retrasar lo más posible el inicio en el uso de redes sociales y aparatos electrónicos, limitar el uso diario de los mismos, no utilizar tecnología en el dormitorio, establecer unos buenos hábitos de sueño, fomentar el deporte, etc…

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